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Lo conocemos como “calamar fresa” (Histioteuthis heteropsis). Esta criatura del océano es una especie de molusco que presenta una característica morfológica muy curiosa: sus ojos son perturbadoramente diferentes en tamaño y estructura. Uno de sus ojos es muy grande, saltón, que está destinado a vigilar su entorno y luego, cuenta con otro ojo diminuto abajo.

 

Una gran asimetría

Los avistamientos de estos calamares de fresa o calamares bizcos son raros y, aparentemente, disfrutan de pasar más tiempo en las zonas más profundas de su hábitat.

Ahora, los científicos del Instituto de Investigación del Acuario de la Bahía de Monterey (MBARI) han logrado contemplar un despistado calamar fresa mientras navegaba a través del oscuro océano. El avistamiento, a cientos de metros bajo el agua durante el mes pasado, momento que aprovecharon para grabar a esta inusual criatura inusual. El ejemplar presentaba un color rojo brillante con un ojo pequeño y negro y el otro grande, bulboso y amarillo.

Los investigadores que controlaban un vehículo operado a distancia (ROV) conocido como Doc Ricketts, contemplaron el calamar en el Cañón de Monterey, frente a la costa de California (EE. UU.). El manto del calamar fresa (el cuerpo, sin incluir los ojos ni los apéndices) puede alcanzar hasta 13 centímetros de largo.

Es una criatura realmente curiosa, porque no nace con los ojos de esta forma. En las crías, los dos ojos son del mismo tamaño pero, a medida que se convierten en juveniles, el ojo izquierdo aumenta de tamaño y, en la edad adulta, el ojo izquierdo puede tener más del doble del tamaño del ojo derecho, según explica MBARI.

Las observaciones de este animal sugieren que el calamar usa su ojo grande para mirar hacia arriba, buscando la sombra de otras criaturas marinas, mientras que el ojo pequeño está adaptado para mirar hacia abajo, escaneando aguas más oscuras.

Los calamares fresa viven en una región del océano conocida como la zona mesopelágica o ‘ crepuscular‘, de 200 a 1 000 metros debajo de la superficie y se alimentan de camarones, pescados y otros calamares.

 

¿Su apodo se debe a que son del color de las fresas?

No únicamente por eso. Otra de las causas de denominarse calamar fresa es que este cefalópodo presenta manchas oscuras en su cuerpo que parecen pequeñas semillas de esta fruta. Los puntitos de su cuerpo son en realidad fotóforos u órganos que producen luz a través de una reacción química o a través de bacterias simbióticas que brillan intensamente. Es una de sus herramientas para adaptarse a la luz del entorno como una forma de camuflaje. Nada es suficiente para mantener lejos a los depredadores.

 

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