El titular de la comisión de Presupuesto de la Cámara Baja, Carlos Heller, explicó este martes qué se sabe del proyecto de ley de Blanqueo, también conocido como Declaración Voluntaria del Ahorro Argentino no Exteriorizado. Además, apuntó a Javier Milei y respaldó las medidas económicas anunciadas por el ministro de Economía, Sergio Massa.

Tal como se hizo en 2017 durante el gobierno de Mauricio Macri, esta medida permitirá a los contribuyentes regularizar ante la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) los activos no declarados con el pago de una alícuota.

En diálogo con AM750, Heller explicó que esta propuesta es posible gracias al intercambio de información financiera con los Estados Unidos, y que se estima que el objetivo de la medida son cerca de 400 mil millones de dólares que se fugaron del país.

Sobre este acuerdo bilateral y la medida, destacó que “es el intercambio de información más importante al que se llegó, porque Estados Unidos es el destino más elegido para aquellos que han fugado”.

Además, remarcó que para el intercambio «hace falta una opción que permita la regularización». «Eso es lo que plantea este la ley: un mecanismo por la cual, con excepciones del caso, se pueda declarar el dinero”.

Las diferencias con el blanqueo de Macri

Las diferencias con la medida impulsada con el macrismo tiene que ver con un factor central, que es que en la gestión de Cambiemos el blanqueo fue utilizado por familiares directos del propio expresidente, generando un fuerte conflicto de intereses.

Heller explicó que “no lo pueden hacer quienes tuvieron una función pública ni todos sus familiares, para evitar lo que pasó con el blanqueo de Macri. No pueden beneficiarse ninguno de los que han estado en función pública del 2010 para acá”, aclaró.

“El resto tiene la posibilidad de declarar esos fondos no ingresados. Pagar un canon que a medida que demora, si lo hace dentro de los 60 días es una, si demora hasta 120 va subiendo y así”, añadió sobre el resto del abanico beneficiado.

Finalmente, reconoció que es consciente de que es una medida que genera “sinsabor”. Pero explicó: “Es un beneficio al que no cumplió con la ley, pero genera un beneficio para el país, porque ingresan divisas y a la economía le hacen bien”.

«Las negociaciones con el FMI siempre son malas»

Por otro lado, Heller se refirió al paquete de medidas anunciadas por el ministro de Economía y candidato a Presidente Sergio Massa y se habló sobre el panorama electoral de Unión por la Patria.

“Venimos hablando del atraso en los ingresos de las personas con ingresos fijos y los que menos ganan en el marco de las negociaciones con el Fondo, que siempre son malas”, señaló.

A lo que sumó: “Con el FMI tenés la condicionalidad. Una de ellas era un ajuste del tipo de cambio del 22%. Nadie dice, pero quiero decir, que es fijo hasta noviembre. El tipo de cambio oficial, con el que se van a importar cosas, es el mismo”.

“Eso genera o aleja el famoso recurso de la incertidumbre de aumentar por las dudas. Pero el cambio de precios relativos siempre afecta a los más débiles. Eso es lo que este conjunto de medidas trata de resolver. Y lo hace con un esfuerzo del Estado”, sostuvo.

Mirá También:  Los movimientos populares reclamaron al Gobierno que tome medidas de emergencia frente a los aumentos en los precios de los alimentos. En una masiva asamblea en el Obelisco, señalaron que la quita del IVA a los productos de la canasta básica, anunciada la semana pasada por el presidente Mauricio Macri en un reconocimiento de la gravedad de la crisis, no alcanza para que las familias de menores ingresos puedan hacer en sus hogares dos comidas diarias. Los comedores de las organizaciones sociales están desbordados por la demanda y hay mucha preocupación por cómo va trasladarse la devaluación al costo de los alimentos de aquí a fin de año. Esta fue la primera concentración grande de movimientos sociales después de la derrota del oficialismo en las PASO, de la posterior disparada cambiaria y del lanzamiento del paquete de medidas para paliar los efectos de la inflación sobre las familias de menos ingresos (junto con la quita del IVA, que tuvo una aplicación dispar en los supermercados, el Gobierno dispuso dos refuerzos de mil pesos para los titulares de la Asignación Universal por Hijo). Los referentes barriales que hablaron en el Obelisco denunciaron, en este sentido, que el poco de dinero que tenían en el bolsillo quedó licuado por la suba de los precios. La protesta fue convocada por la CTEP, Somos Barrios de Pie, la Corriente Clasista y Combativa y el Frente Darío Santillán. Los reclamos principales fueron un refuerzo del 40 por ciento para los comedores, un aumento del 50 por ciento en el salario social y la extensión del bono de 2 mil pesos, que hasta ahora se anunció para los trabajadores formales, a los de la economía social. En la Plaza de la República, los organizadores instalaron un micrófono para que los manifestantes pudieran hablar. Prácticamente todos lo que lo usaron llamaron a cambiar el gobierno en las elecciones de octubre y respaldaron el proceso de unidad del Frente de Todos. “Hay dos relojes, uno que marca el tiempo social y otro que marca el tiempo político. El 11 de agosto se juntaron y les dimos una paliza importantísima”, señaló Rafael Klejzer, del Movimiento Popular La Dignidad. Hablaron responsables de comedores y merenderos e históricos militantes sociales, mientras a un costado de la concentración de los Cayetanos, el Frente de Organizaciones en Lucha -agrupación con una identidad más de izquierda- compartía con los asistentes un polentazo. Esta confluencia en un mismo lugar para la protesta de movimientos que están participando de la campaña del Frente de Todos con otros de la izquierda independiente es reflejo de la importancia que todo el arco de las organizaciones sociales le otorga a la necesidad de poner fin al gobierno macrista. La asamblea en el Obelisco fue organizada como preparatoria de una jornada nacional de lucha del próximo miércoles. En principio, los movimientos la habían organizado pensando que mientras estuvieran en el Obelisco iba a sesionar el Consejo del Salario para fijar un nuevo monto del salario mínimo, vital y móvil. Luego, a mediados de esta semana, el Gobierno postergó la sesión del Consejo para el 30 de agosto. El piso del salario mínimo determina el ingreso de los cooperativistas sociales, ya que el monto del salario social es siempre la mitad del salario mínimo. "Hacemos esta asamblea para definir un plan de lucha, para expresar que tiene que haber un aumento importante del salario y las jubilaciones", dijo Esteban "Gringo" Castro, titular de la CTEP. El referente responsabilizó al Gobierno por no dar resguardo a la población más humilde en el el escenario de devaluación y aumento de los precios. "Hay pibes que no comen más de una vez por día y abuelos en la misma situación. En los barrios todos los días nos piden que abramos más merenderos. La devaluación pega a los más pobres. Como organización de los trabajadores más pobres de la Argentina, tenemos que estar en la calle, reclamando por una agenda de inclusión y reconocimiento de derechos de la economía popular".

En tanto, sobre el panorama electoral, lanzó: “Creo que tuvimos un triple empate. El propio Milei instala como si hubiera ganado la elección. Es un problema del sentido común que no es tan común. Si todos dicen que ganó, entonces ganó”.

“Pero él compitió contra él mismo. Porque las PASO son para dirimir candidaturas. Votó mucha menos gente que la habitual. Hay un montón de consideraciones. Estamos frente a un panorama electoral abierto, de los famosos tres tercios”, concluyó.

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