Desde Brasil, se dio detalles de la puja política que se detonó entre el Estado bolsonarista de Río de Janeiro y el gobierno federal de Inácio «Lula» da Silva luego del megaoperativo que reportó más de 60 muertos.
«No estamos en un momento crítico de la violencia en Río, pero hay que decir que es una ciudad que vive un clima de conflagración permanente», señaló por un lado Pignotti, en diálogo con la 750.
Según relató el periodista, el delito en la ciudad está partido en dos. Por un lado, el comando Vermelho, es decir, el narcotráfico clásico, controla el norte de la metrópolis. Por el otro, con el control de la zona oeste de Río de Janeiro, en la zona de Jacarepaguá, están los carteles paramilitares.
Días atrás, el gobernador fluminense, Flavio Bolsonaro, hijo del expresidente, había hecho una declaración en redes sociales sobre el tema:
«¡Qué envidia! He oído que hay barcos como éste aquí en Río de Janeiro, en la bahía de Guanabara, inundando Brasil con droga. ¿No te gustaría pasar unos meses aquí ayudándonos a luchar contra estas organizaciones terroristas?«, escribió de forma irónica el gobernador Bolsonaro, en respuesta al reciente ataque del Departamento de Guerra estadounidense a un supuesto buque vinculado al narcotráfico en el Pacífico.
Por último, el periodista recordó que el megaoperativo fue la operación más violenta de la policía de Río de Janeiro desde el fin de la dictadura, en 1985. El gobierno federal convocó a una reunión de emergencia en el Palacio del Planalto.

Deja una respuesta
Cancelar la respuesta