Junto a la Cooperativa Cuenca del Samborombón, el área de ambiente piensa estrategias para la reducción de pérdidas y desperdicio de alimentos
En el mundo se pierde y desperdicia aproximadamente un 30% de los alimentos que se producen, en sus distintas etapas, en la cosecha, distribución, comercialización, elaboración o en el post consumo. En Argentina, ese porcentaje se reduce a un 15 /20% significando también una pérdida de los recursos ambientales que se utilizaron para su generación (agua, energía, trabajo).
En el año 2018 la Ley 27.454 creó el “Plan Nacional de Reducción de Pérdidas y Desperdicio de Alimentos”, cuyo objeto es la reducción y eliminación de pérdidas y desperdicio de alimentos (PDA), a través del empoderamiento y movilización de los productores, procesadores, distribuidores, consumidores y asociaciones; otorgando especial relevancia a la atención de las necesidades básicas alimentarias de la población en condiciones de vulnerabilidad y con riesgo de subsistencia.
Esta Ley también concretó la modificación de la Ley Donal (25.989/2004) y la incorporación del Artículo 9 que deslinda de responsabilidad a los donantes por los daños y perjuicios que pudieran producirse, siempre y cuando la donación se hubiese efectuado sin ocultar vicios de la cosa y contando con los controles bromatológicos exigidos por el Código Alimentario Argentino. Esto brinda un resguardo para las empresas con el objetivo de que se animen a donar más, evitando el desperdicio de millones de alimentos aptos para el consumo humano.
Desde el área de Ambiente municipal, se trabaja dentro del Programa de Reducción de Pérdidas y Desperdicio de Alimentos, creado en 2020 por el ex Ministerio de Agricultura y Pesca. En ese marco, y en conjunto con miembros de la Cooperativa Cuenca del Samborombón, que opera dentro del Mercado Frutihortícola local, días atrás visitaron el Mercado Central de Buenos Aires para conocer más sobre el programa que vienen desarrollando desde entonces para recuperar alimentos, y poder replicar su experiencia, a través del cual logran no solo reducir notablemente los residuos que envían a disposición final, sino que recuperan hasta 10.000 raciones diarias de vegetales.
Con compromiso ambiental y en el marco de este programa, cada uno de nosotros podemos hacer algo al respecto, creando simples hábitos como por ejemplo: reducir los consumos innecesarios, cuidar el agua, compostar, separar los materiales reciclables, almacenar los alimentos correctamente y planificar las comidas y animarte a donar teniendo en cuenta que los alimentos no deben estar vencidos, que pueden ser alimentos perecederos y no perecederos y que deben cumplir con las exigencias bromatológicas y de inocuidad que exige el Código Alimentario Argentino. Seguinos en nuestro Ig @ambientechascomus

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