La catarsis de De Mendiguren permite advertir, en la voz de uno de los más conocidos miembros del mundo empresarial, cómo se mueve el grupo Techint, una de las dos cabezas de la conducción política del poder económico que no disimula la ultraoposición al gobierno de Alberto Fernández.
En estos días se conocieron fragmentos de la intervención de José Ignacio de Mendiguren en la reunión que consagró al abogado Daniel Funes de Rioja como presidente de la Unión Industrial Argentina. La densidad del contenido merece la transcripción completa acompañada del audio porque es una pieza que permite conocer, en la voz de uno de los más conocidos miembros del mundo empresarial, cómo se mueve el grupo Techint, una de las dos cabezas de la conducción política del poder económico que no disimula la ultraoposición al gobierno de Alberto Fernández. También es una reveladora exposición acerca de cómo cargos públicos ocupados por empresarios son utilizados por cámaras patronales para facilitar sus negocios, para Techint o para otras empresas. Deslealtad, ninguneo, coimas, autoritarismo, falta de transparencia, prepotencia y también miedo en uno de los ámbitos tradicionales del establishment quedan expuestos en la catarsis de 7.28 minutos de De Mendiguren ante sus pares industriales. Varias frases de De Mendiguren son impactantes pero una ha sido fulminante: sin mencionarlo, afirmó que Luis Betnaza, mano derecha de Paolo Rocca de Techint, había confesado en un juzgado haber pagado coimas. Sentenció: “Yo nunca pagué coimas. Y por eso nunca tuve que confesar en un juzgado haber pagado coimas”.Actores
Los protagonistas mencionados en la interpelación de De Mendiguren son los siguientes: * “Miguel” es Miguel Acevedo, titular saliente de la UIA y uno de los dueños del grupo agroindustrial Aceitera General Deheza (AGD). * “Daniel” es Daniel Funes de Rioja, nuevo presidente de la UIA, abogado laboralista y también titular de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal). * “Paolo Roca” es dueño y hombre fuerte de Techint. * “Secretario” es David Uriburu, ejecutivo de Techint.Texto
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Poder
La definición política de Paolo Rocca de diseñar este tipo de conducción de la UIA, con un abogado laboralista rodeado de ejecutivos de su grupo, es la prueba más contundente del abierto enfrentamiento que mantiene con el Gobierno. La estrategia electoral pero también política de Cristina Fernández de Kirchner al nominar a Alberto Fernández como cabeza de fórmula presidencial, con la expectativa de armonizar intereses contrapuestos con los grupos económicos dominantes y, de ese modo, garantizar la gobernabilidad, se ha probado fallida. Este camino frustrado no fue obturado por la voluntad de Alberto Fernández, que ha dado muestras en más de una oportunidad de buscar acercamientos hacia la cúpula de la conducción política del poder económico (Techint y Grupo Clarín). El rechazo a una convivencia con la coalición de gobierno ha sido la característica de esos dos grupos económicos dominantes. No es sólo la presencia de CFK y el kirchnerismo en la gestión de gobierno. Es el peronismo en general que impugnan, pues consideran que es una fuerza política que aspira a colocar al Estado en un papel activo en la redistribución del ingreso y en la regulación de la economía. Es evidente que, además de disputas acerca de la base material de sus negocios, existe un posicionamiento ideológico muy marcado, del cual deberían tomar nota figuras del peronismo que se presentan amigables con esos grupos, con la ilusoria expectativa de ser aceptados. La irrupción del kirchnerismo, en especial la presencia de CFK, en el corazón del peronismo y el armado de una coalición de derecha del macrismo-radicalismo ha modificado el escenario político general. El discurso de Funes de Rioja al asumir la presidencia de la UIA, bendecido por Techint, lo deja al descubierto, además de reafirmar la concepción económica y política regresiva de gran parte del establishment.Discurso
En el comienzo del discurso, para responder a las críticas de que es el primer titular de la UIA que no es industrial desde el retorno de la democracia, Funes de Rioja detalla el recorrido de los cargos que tuvo en cámaras empresariales, en la propia UIA, en importantes firmas y en organismos internacionales, como la OIT. Pese al esfuerzo para mostrar su pertenencia al mundo industrial, ese currículum sólo exhibe su extraordinaria capacidad de lobista del poder económico. El aspecto más sustancial del discurso, en términos políticos e ideológicos, fue el recorte histórico que hizo del desarrollo industrial argentino. Funes de Rioja les propuso a los industriales “tomar 3 momentos históricos de la Argentina: 1. La generación de 1837 y en particular Juan Bautista Alberdi. 2. La generación del ´80 y específicamente un referente como Carlos Pellegrini. 3. La Argentina del desarrollo y una visión estratégica como la de Arturo Frondizi”. La caracterización de cada uno de esos períodos es rústica y lo notable es la ausencia en el análisis histórico general e industrial particular de la existencia del peronismo. No hay ni una referencia al crecimiento industrial durante los dos primeros gobiernos de Juan Domingo Perón y en el ciclo de doce años del kirchnerismo. Es una omisión impactante por la impudorosa parcialidad para la comprensión, incluso desde la oposición, de los actores intervinientes, de las restricciones y de las potencialidades para el desarrollo industrial local. En esa línea de pensamiento conservador, además, no hubo ni una mención, ni de compromiso, a las medidas de rescate de industrias durante la pandemia aplicadas por el gobierno de Alberto Fernández. Las anteojeras ideológicas de esta comunidad de empresarios son tan cerradas que le impiden observar que durante los últimos tres períodos neoliberales (dictadura, menemismo y macrismo) hubo un acelerado proceso de desindustrialización, que destruyó precisamente el entramado productivo que dice representar.Regresivo
Existen dos lecturas no excluyentes sobre los motivos de la designación de Funes de Rioja al frente de la UIA. Una, liderar una oposición abierta al Gobierno desde la UIA, sumando a la entidad industrial al bloque de la Asociación Empresaria Argentina (AEA) y del Foro de Convergencia Empresarial. La otra, presionar por la liberalización total de los precios de los alimentos, opción que se refuerza con Funes de Rioja reteniendo también la presidencia de la cámara que reúne a los fabricantes de alimentos (Copal). Funes de Rioja es uno de los principales exponentes, además, de la estrategia para imponer la flexibilización laboral y la reducción de derechos laborales. Fue presidente de la International Organization of Employers (que reúne a los empleadores). Con esa representación ha participado en la OIT desde hace décadas y ha sido vicepresidente del Consejo de Administración, que es el ámbito ejecutivo de la organización. Una de sus últimas intervenciones fue amalgamar el voto de la delegación de empleadores de Argentina y de América Latina junto con varios países asiáticos sobre el Convenio 190 de la OIT, de 2019. ¿Cuál es el contenido de esa norma de la OIT? Reconoce el derecho de toda persona a un ambiente de trabajo libre de violencia y acoso, incluidos la violencia y el acoso por razón de género. Determina que esos comportamientos pueden constituir una violación o un abuso de los derechos humanos. Funes de Rioja impulsó que el grupo de empleadores de esos países se abstuvieran en la votación para aprobar el Convenio 190 de la OIT.
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