El bacalao fue capturado a una profundidad de 128 metros frente a la costa de Islandia y se mantuvo fresco en el barco antes de descargarlo en el mercado de pescado de Grimsby.

El pescado se colocó frente a los compradores, donde se subastó. La mayoría se sintió atraído por su tamaño, ya que era enorme: unas diez veces más grande que un bacalao común.

El comprador, Nathan Godley, satisfecho por su puja, mostró el pescado en el escaparate de su tienda durante todo un día y dejó que sus clientes se hicieran fotos con él antes de vender las porciones a los compradores. Según el comprador, sacaron 17 kilos del mejor filete y fue un éxito esa semana.

Deja un comentario
Mirá También: 
Semanario Nuestra Gente

Semanario Nuestra Gente

Los días pueden ser iguales para un reloj, pero no para un hombre. MARCEL PROUST.

View all posts by Semanario Nuestra Gente

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *