Se avecinan llamaradas gigantes del Sol 62136266d9aca.jpeg

Se avecinan llamaradas gigantes del Sol

El Panel de Predicción del Ciclo Solar 25 de la NOAA / NASA indicó que el Ciclo Solar 25 alcanzaría su punto máximo en julio de 2025; sin embargo, tras realizar un ajuste con los datos actuales este máximo fue estimado para octubre de 2024.

Durante el momento de “máximo solar”, se pueden producir tormentas solares extremas, empezando con una explosión o llamarada solar en el dosel magnético de una mancha solar. Cuando esto sucede, los rayos X y la radiación ultravioleta en grado extremo llegan a la Tierra a la velocidad de la luz, ionizando las capas más altas de la atmósfera y provocando errores de navegación GPS y apagones de radio a su paso. Las partículas energéticas que acontecen justo después, no nos deparan ningún escenario halagüeño, ya que pueden electrificar satélites y dañar los componentes electrónicos de los dispositivos.

Por si esto fuera poco, la eyección de masa coronal, que se presenta con nubes de mil millones de toneladas de plasma magnetizado, podría conducir a algo que muchos temen: apagones generalizados en todo el mundo, dejando completamente inutilizado cualquier dispositivo que esté enchufado a la corriente. Y no estamos preparados para un “apocalipsis de Internet”, en un mundo permanentemente conectado.

Sin ir más lejos, una tormenta geomagnética leve derribó, hace unas semanas, 40 satélites Starlink de la compañía SpaceX de Elon Musk, recién lanzados desde la órbita terrestre baja. Esta pequeña tormenta geomagnética apareció tras una llamarada de clase M que tuvo lugar el 29 de enero.


Todos estos eventos forman parte de la actividad normal de nuestro Sol, por lo que es crucial que los astrónomos vigilen de cerca la actividad del Sol para asegurarse de que haya suficientes advertencias antes de que sepamos que se avecina cualquier posible tormenta geomagnética. Para ello, también contamos con la sonda espacial Solar Orbiter (lanzada en febrero de 2020), ya que su objetivo es estudiar el Sol como nunca antes se había hecho.

Mirá También:  Hallan virus gigantes en el parque Yellowstone que tienen 1.500 millones de años

 


Un poco de historia

El 8 de marzo de 1582 azotó la Tierra una enorme tormenta solar en la que se inundó el cielo con un espectacular y brillante luz de color rojo, comparable a las que tuvieron lugar en 1909 y 1989. Hasta pudieron observarse auroras en lugares en los que jamás nadie había visto ninguna: Florida, Egipto o incluso el sur de Japón. Estos eventos sugieren que es “una ocurrencia única en un siglo”, por lo que podríamos asistir a una de ellas durante el siglo XXI, afirman los expertos.

 

Deja un comentario