Semanario Nuestra Gente

Noticias locales, internacionales y de actualidad.

Incendios en la Patagonia: el emotivo testimonio sobre el racismo y la discriminación en Puerto Patriada

Carina Carriqueo

“Quizás haya que refrescar la memoria sobre Puerto Patriada”, dice Carina Carriqueo, cantante, escritora e investigadora sobre la cultura y la historia mapuche, a través de un video publicado en redes sociales. La madre de Carriqueo perdió su casa por los incendios en la comunidad Pulgar Huentuquidel –en la localidad del El Hoyo, Chubut– y su tía, Margarita Muñoz, fue blanco de un allanamiento, bajo la sospecha del fiscal Carlos Díaz Mayer de que podría ser una de las iniciadoras del fuego. No es la primera vez que sucede: en la historización que hace Carriqueo, denuncia el modo en que los mapuches y tehuelches fueron responsabilizados de incendios similares en el pasado.

Quiero hacer visible que Margarita y su hija corren peligro. Sus vidas corren peligro porque ahora parte del poblado las quiere linchar. Cuando vienen las encerronas vienen de todos lados”, señala Carriqueo. Contó que este jueves Muñoz y su hija se encontraban en la Fiscalía de Lago Puelo.

En paralelo, una funcionaria de la Municipalidad de El Hoyo se acercó a la comunidad y les aseguró que el gobierno provincial iba a reconstruir las casas incendiadas –en total son diez, cinco dentro de la comunidad y otras cinco en las cercanías–. Durante el encuentro se dio una situación singular: en los registros públicos la madre de Carriqueo –Elba Rosa Pulgar– figuraba como fallecida. “Por suerte estaba ahí para contestarle ‘¡no! no estoy muerta! y esa era mi casita!’”, contó Carriqueo. La anécdota es paradigmática sobre el modo en que el Estado desconoce lo que sucede en estas comunidades. Por eso, subraya la cantante mapuche, es necesario recordar la historia del territorio.

Mirá También:  El desborde en Chile. La represión es de una violencia pocas veces vista

Refrescar la memoria

En la década del sesenta el gobierno de la provincia de Chubut le otorgó al empresario Ramón De Errasti la concesión para explotar madera en la zona. “El objetivo de De Errasti y el gran plan de progreso era talar absolutamente toda la vegetación autóctona –cipreses y radales– y plantar pino”, cuenta Carriqueo. “La empresa fue un éxito, pero también consistía en alambrar y quitarle las tierras a los ‘sin papeles’, entre ellos Lorenzo Pulgar y Teresa Huentuquidel, mis bisabuelos. En la década del 70 la empresa quebró y quedó todo abandonado. Empezaron a crecer los pinos de una forma tremenda y también comenzaron los incendios”, agrega.

En 2010 la hija de Lorenzo y Teresa, Zoila, volvió al territorio para conformar la comunidad Pulgar Huentuquidel. Allí dio a luz a sus hijos Daniel, Lala, Adelaida, Elba, Yolanda y Margarita. “En 2011 o 2012 hubo otro gran incendio y adivinen a quién culparon. Empezaron a decir que los indios, como eran brujos, haciendo brujería se les había escapado el fuego y por eso se había iniciado el gran incendio. Las quisieron linchar porque hicieron una gran pueblada hacia Puerto Patriada y ahí se salvaron Zoila, que tenía ochenta y largos ya, y Doña Tila, cien años, y otros integrantes de otras comunidades que habían ido en apoyo a ancianos”.

Una vez más comenzó la persecución y la sospecha sobre la comunidades. Hubo incluso muertes que el Poder Judicial nunca investigó: “Todos recordamos que en la década del noventa asesinaron de una forma brutal y horrible a Doña María y a su hijo del otro lado del lago. Un crimen que nunca se esclareció. La conocíamos mucho a Doña María, todas las abuelas se conocían. Otro crimen, el de Lucinda Quintupuray en Cuesta del Ternero, también asesinada y al poco tiempo su hijo”, rememora Carriqueo.

Mirá También:  Iguacel, cada vez más complicado en la causa por el incremento en las tarifas del gas en 2019

Detrás de la persecución, de los crímenes y del racismo, hay intereses inmobiliarios. “Si la tierra quemada puede ser vendida, el único impedimento son las comunidades. La comunidad solo tiene ese lugarcito y quieren ese lugar porque es el de su infancia y porque es el que los vio crecer y porque es el lugar donde quieren morir y vivir. Principalmente vivir con lo que tienen, con lo que pueden”, agrega.

Deja un comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *