Básicamente,
el debate gira en torno a lo que ocurrirá los fines de semana, ya que el resto de las definiciones parecen estar más claras:
el decreto regirá desde el sábado 12 de junio y estará vigente hasta el viernes 2 de julio y durante ese período
continuarán las restricciones que rigen hoy de no circular -excepto esenciales- de 20 a 6.
Tampoco volverían las clases presenciales, aunque ese punto sigue siendo un tema de conflicto con la
Ciudad de Buenos Aires. Las dudas persisten sobre las restricciones que se aplicarán durante los fines de semana.
La situación se debatió durante todo el día. Primero, los jefes de
Gabinete de Nación,
Provincia y
CABA se reunieron a primera hora de la tarde en el despacho de
Santiago Cafiero en la
Casa Rosada, donde analizaron los datos epidemiológicos en el AMBA, y destacaron el descenso paulatino de los casos, aunque fueron muy prudentes y señalaron que
“aún falta mucho camino por recorrer”.
Los jefes de
Gabinete de los tres distritos
destacaron los resultados positivos que generaron los días de confinamiento más estricto y el avance del proceso de vacunación. Sin embargo, las diferencias aparecieron. Mientras
desde la Ciudad se mostraron más optimistas respecto a la posibilidad de flexibilizar las restricciones,
en la Provincia se mostraron mucho más proclives a mantener las restricciones por algunas semanas más.
“Aún no es momento”, habría dicho
Carlos Bianco.
El debate continuó cuando
Santiago Cafiero se sumó a la reunión de la ministra de
Salud y otros funcionarios nacionales tuvieron con infectólogos y epidemiólogos por videoconferencia.
“El AMBA arrancó en mil casos cada 100 mil habitantes en los últimos 14 días. Y ya esta llegando a 700”, subrayó
Carla Vizzotti durante la reunión con los especialistas, mientras precisó que
“llegar a 500 casos cada 100 mil habitantes le permitirá salir del área de alarma y reiniciar la escolaridad” y aclaró:
“Estamos cerca, pero no está todo dicho”.
El optimismo de la ministra de
Salud y un grupo de funcionarios contrasta con la preocupación de otro sector, que creen que es prematuro y
temen por lo que podría provocar una flexibilización de las restricciones, en especial los fines de semana.
La decisión se tomará en unas horas más, cuando los números muestren cómo evolucionaron los contagios en los últimos minutos previos a la emisión del
DNU. Lo que está claro es que
el semáforo epidemiológico seguirá siendo la guía, aún cuando la
Ley Pandemia no haya podido ser aprobada, como se ilusionaba el presidente.