Otra grave denuncia contra la Clínica Psiquiátrica Santa Teresa de Ávila sacude a la ciudad, esta vez tras el hallazgo de una abuela golpeada y con distintas heridas en el cuerpo, que tuvo que ser internada en un delicado estado de salud. Se trata del mismo lugar en el que falleció en noviembre del año pasado Héctor González, un hombre de 68 años, cuyo homicidio fue descubierto por sus propios familiares al distinguirle varias marcas en su cuello mientras lo estaban velando.
En esta oportunidad, según consta en la denuncia a la que accedió 0221.com.ar, una mujer fue encontrada con vida pero inconsciente en el piso de una habitación del geriátrico ubicado de 61 entre 1 y 2. La víctima tenía graves heridas y se encontraba en un estado preocupante.
“Indignación, bronca e impotencia. Eso es lo que sentimos al ver lo que le hicieron a nuestra hermana en la Clínica Psiquiátrica Santa Teresa de Ávila de calle 61 número 327 entre 1 y 2, lugar en el que debería estar atendida, cuidada y contenida”, escribieron sus familiares en las redes sociales para denunciar el maltrato al que fue sometido la mujer.
“El día 1 de agosto la encontraron en una habitación tirada en el piso, golpeada e inconsciente. La trasladaron a otra institución, en donde le realizaron estudios, dando como resultado fractura de órbita ocular, derrame cerebral, estado de desnutrición y deshidratación, siendo su estado delicado”, agregaron angustiados. En medio de tal situación, sus allegados no tardaron en radicar una denuncia penal, que quedó a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción N° 6.
Pero como si todo esto ya no fuera suficiente, los denunciantes agregaron que, al pedir explicaciones, la clínica solo se limitó responderles que “no sabían” qué había sucedido. En este marco, vale la pena destacar que 0221.com.ar se comunicó con la clínica en cuestión para conocer su versión de los hechos, pero hasta el momento las autoridades del espacio no realizaron declaraciones sobre lo sucedido.
UN HOMICIDIO DESCUBIERTO POR CASUALIDAD
Como contó 0221.com.ar a fines del año pasado, este mismo geriátrico quedó en el centro de la polémica por el caso de la muerte de Chinche González, un paciente de la clínica que falleció a los 68 años y cuya autopsia reveló que había sido asesinado.
En aquel momento los investigadores estudiaron su historia clínica, entre otras evidencias, y citaron a declarar a los empleados del lugar. Los agentes descubrieron que el lugar no contaba con imágenes de las cámaras de seguridad porque los administradores aseguraron que estaban fuera de servicio.
El hombre estaba siendo velado en La Plata tras una presunta muerte natural pero sus familiares descubrieron que tenía marcas de asfixia en su cuello. Radicaron la denuncia y se inició una investigación caratulada como “averiguación de causales de muerte”: el resultado de autopsia dio un vuelco en la pesquisa, reveló que había sido asesinado y el expediente cambió de carátula a “homicidio”.




