Secuestro récord en operativo de la Aduana
En seguida, el control físico del vehículo encontró una llamativa cantidad de bidones, en una variedad de tamaños. Así, los inspectores de la Aduana le consultaron al conductor —un hombre de nacionalidad paraguaya— que traían y éste aseguró que sólo contenían agua para su consumo personal. Sin embargo, los envases no dejaban de ser curiosos: por un lado, varios no tenían marcas ni rótulos y, por otro, en general poseían tapa a rosca —lo cual resultaba extraño.
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